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El Banquete de los Monstuos, por Cristina Aznarte (video)
No sabemos ya cómo agradecer tu cariño, tu esfuerzo, tu trabajo, tu dedicación… Suponemos que en algo te habremos debido de recompensar, cuando una vez tras otra volvemos a tener noticia de nuevas ideas que te vas sacando de la manga sin que nadie te lo pida, por el gusto de hacer las cosas bien hechas, como tú sólo sabes, por el gusto de ayudar y de ser parte de este proyecto tan tan tuyo y nuestro que a veces se nos escapa de las manos. Sólo tú sabes cuál es esa recompensa. Nosotras nunca estamos a la altura, lo sabemos… Sólo nos queda esperar que todo esto no sea un complot contra La Barca, una bomba lapa con la que el dÃa de mañana nos pases la factura de tanto cariño y trabajo, porque no habrá tesoro en el mundo, ni en islas recónditas ni en el fondo del océano con que pagarlos. Te queremos.
¡¡MUCHAS GRACIAS, CRISTI!!
Es legal

La asociación de consumidores FACUA-Consumidores en acción está lanzando la campaña Si es legal, es legal en contra de los abusos que, en nombre de las creadoras y artistas, el gobierno y las empresas privadas de gestión de derechos de autor están cometiendo.
Queremos manifestar públicamente nuestra adhesión a este manifiesto, y os queremos pedir que le dediquéis un momento de atención, y que, en caso de estar de acuerdo, os unáis a él.
Este colectivo no cree lógico que, con la excusa de proteger la cultura, se pretenda denunciar a los organizadores de un festival gratuito. No es esa, desde luego, nuestra idea.
Tampoco creemos que sea de recibo pretender cobrar derechos en un festival benéfico. Ni perseguir a pequeños comerciantes por poner la radio en sus negocios.
Estos son sólo algunos ejemplos de un modus operandi y de una forma de entender la cultura que no nos gusta, y con la que no estamos de acuerdo.
En La Barca de Sua hemos apostado desde siempre por otra filosofÃa y asà lo hemos expresado en muchas ocasiones, como en este post publicado hace tiempo.
Y estamos orgullosas de pertenecer a ese gran colectivo de creadoras que apuestan por las licencias abiertas, y que creen en ellas como la opción más natural y lógica de difundir la cultura.
Creemos que todo aquel que se sigue atando al medio fÃsico, único y no compartible, tarificable y controlado, acabará hundiéndose con él en la obsolescencia.
Un gato hexagonal
Tengo el gato hexagonal: un lado es de color verde, es como una colina al atardecer. Se une al lado siguiente por un pequeño puente. Un puente casi sin luz a cualquier hora del dÃa, en silencio siempre. La sombra del puente es el tercer lado, todo es negro ahÃ. En el cuarto lado del gato hace sol. En ese lado tiene los ojos. Hay allà unos árboles, un camino que se pierde en el lado quinto, pero no veo los ojos, quizás estén entre las hojas brillantes de ese pequeño roble. En el quinto recodo oigo una voz de mujer y me habla esto: -No tengo miedo de vivir aquÃ. El cuerpo de la mujer es el quinto lado. El sexto es su alma, no entre ventanas o rejas. Paseo y me muevo por y entre las aristas y sitios de este animal, sin decirle que estoy aquÃ.
Manual de autoayuda
(Un poema de Antonio Orihuela encontrado aquÃ)
ÃNDICE
PARTE I
1. Cómo venderse sin que parezca que te están comprando.
2. Cómo llegar a ser un gran artista sin que se note que no haces más que lo que te están pidiendo.
3. Cómo transplantarse una columna vertebral de goma.
4. Cómo evitar el crecimiento de la nariz.
5. Cómo engancharse a una carreta.
6. Cómo hablar alemán con fluidez delante de gente que no sabe alemán.
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Mensaje del DÃa Mundial del Teatro -Augusto Boal-
Todas las sociedades humanas son espectaculares en su vida cotidiana y producen espectáculos en momentos especiales. Son espectaculares como forma de organización social y producen espectáculos como este que ustedes han venido a ver.
Aunque inconscientemente, las relaciones humanas se estructuran de forma teatral: el uso del espacio, el lenguaje del cuerpo, la elección de las palabras y la modulación de las voces, la confrontación de ideas y pasiones, todo lo que hacemos en el escenario lo hacemos siempre en nuestras vidas: ¡nosotros somos teatro!
No sólo las bodas y los funerales son espectáculos, también los rituales cotidianos que, por su familiaridad, no nos llegan a la consciencia. No sólo pompas, sino también el café de la mañana y los buenos dÃas, los tÃmidos enamoramientos, los grandes conflictos pasionales, una sesión del Senado o una reunión diplomática; todo es teatro.
Una de las principales funciones de nuestro arte es hacer conscientes esos espectáculos de la vida diaria donde los actores son los propios espectadores y el escenario es la platea y la platea, escenario. Somos todos artistas: haciendo teatro, aprendemos a ver aquello que resalta a los ojos, pero que somos incapaces de ver al estar tan habituados a mirarlo. Lo que nos es familiar se convierte en invisible: hacer teatro, al contrario, ilumina el escenario de nuestra vida cotidiana.
En septiembre del año pasado fuimos sorprendidos por una revelación teatral: nosotros pensábamos que vivÃamos en un mundo seguro, a pesar de las guerras, genocidios, hecatombes y torturas que estaban acaeciendo, sÃ, pero lejos de nosotros, en paÃses distantes y salvajes. Nosotros que vivÃamos seguros con nuestro dinero guardado en un banco respetable o en las manos de un honesto corredor de Bolsa, fuimos informados de que ese dinero no existÃa, era virtual, fea ficción de algunos economistas que no eran ficción, ni eran seguros, ni respetables. No pasaba de ser mal teatro con triste enredo, donde pocos ganaban mucho y muchos perdÃan todo. PolÃticos de los paÃses ricos se encerraban en reuniones secretas y de ahà salÃan con soluciones mágicas. Nosotros, las vÃctimas de sus decisiones, continuábamos de espectadores sentados en la última fila de las gradas.
Veinte años atrás, yo dirigà ‘Fedra’ de Racine, en RÃo de Janeiro. El escenario era pobre: en el suelo, pieles de vaca, alrededor, bambúes. Antes de comenzar el espectáculo, les decÃa a mis actores: “Ahora acaba la ficción que hacemos en el dÃa a dÃa. Cuando crucemos esos bambúes, allá en el escenario, ninguno de vosotros tiene el derecho de mentir. El Teatro es la Verdad Escondida.”
Viendo el mundo, además de las apariencias, vemos a opresores y oprimidos en todas las sociedades, etnias, géneros, clases y castas, vemos el mundo injusto y cruel. Tenemos la obligación de inventar otro mundo porque sabemos que otro mundo es posible. Pero nos incumbe a nosotros el construirlo con nuestras manos entrando en escena, en el escenario y en la vida.
Asistan al espectáculo que va a comenzar; después, en sus casas con sus amigos, hagan sus obras ustedes mismos y vean lo que jamás pudieron ver: aquello que salta a nuestros ojos. El teatro no puede ser solamente un evento, ¡es forma de vida!
Actores somos todos nosotros, el ciudadano no es aquel que vive en sociedad: ¡es aquel que la transforma!
Traducción: Revista Artez
¿Hubieras prohibido la imprenta?
Violación de derechos fundamentales en Internet por parte del Ministerio de Cultura:
El Ministerio de Cultura hace oÃdos sordos antes las protestas; l*s ciudadan*s se organizan.
¿A quién daña la piraterÃa?
Una fantástica iniciativa del ministerio para todas nosotras:
Marcelo Camelo, sobre copyleft
¿Cómo surgió la idea de lanzar el disco con tu propio sello, Zé Pereira, y de ofrecerlo tanto en la web como en el formato fÃsico, con la distribución a cargo de Sony-BMG?
Hace mucho tiempo que vengo pensando en una alternativa. Llegué a dialogar con el mercado de diversas formas. Incluso tuve reuniones directas con patrocinadores porque pensé que la mejor forma de lanzar el disco serÃa tener a una o varias empresas pagándome por download. Pero como no conseguà eso, tuve la idea de divulgar el disco a través de un portal de internet, que es un formato que creo que es temporal –no creo que las descargas sobrevivan durante mucho tiempo. Va a llegar un momento en el que ya no vamos a necesitar bajar y almacenar nada en nuestro disco duro, sino que simplemente vamos a acceder a una base de datos y a oir música. La naturaleza del arte incluye la repetición: cuando escuchas una canción la pones de nuevo, cantas sobre ella, la enseñas a otras personas. Entonces, esa idea de que cada vez que alguien oye tu canción tú debes ganar algo es un poco extraña para mÃ.
Pero en lo que respecta a cuestiones objetivas, ¿no tienes miedo de que el lanzamiento en la web afecte a las ventas del disco?
No tengo mucho ese miedo porque si todo el mundo se baja mis canciones, ya va a ser bastante bueno. Pero los números no dicen eso en casos como los de Radiohead, Coldplay y Nine Inch Nails, que dejaron las descargas gratuÃtas y pese a ello vendieron bastantes discos. El mundo ha demostrado empÃricamente que una cosa no quita la otra. Pero si en mi caso la quita, todo bien. La contrapartida para la humanidad –la de que cualquiera pueda tener acceso a la música– es muy superior a cualquier prejuÃcio financiero.
Pero tú vives de la música, ¿no temes dejar de ganarte el pan por culpa de esto?
El perjuÃcio es que me voy a ver obligado a vivir dando conciertos. Pero el mercado ofrece altenativas para eso: las melodÃas de móviles, las descargas colocadas (cuando se vende un producto con tu música incluÃda). La sensación que tengo hoy es que se consume información como jamás se consumió, y eso trae mucha pluralidad al mercado. De cualquier manera, pienso que el artista hoy está bien, nunca se consumió tanto arte, incluso aunque sea gratis, y esto trae consigo muchas cosas.
(Marcelo Camelo acaba de iniciar su carrera en solitario, tras ser guitarrista y compositor de Los Hermanos, banda querida por toda la tripulación)
Contra el calor del verano, Copyleft, Creative Commons o Procomunes
“La piraterÃa en materia de propiedad intelectual, y muy particularmente en el ámbito audiovisual y musical, constituye un ataque directo al patrimonio cultural común, pues cierra la puerta a nuevos creadores y artistas y daña directamente a los actuales. Este fenómeno causa un grave daño patrimonial a todos los niveles de la producción y difusión cultural, tanto a la gran empresa como al más modesto compositor o intérprete, y supone, además, un grave perjuicio para la hacienda pública al tiempo que pone en peligro una gran cantidad de puestos de trabajo en la industria cultural”. (Farré, 2004: 11)
Lo dicho, el procomún visto como tragedia al que se añade una nueva amenaza. Aparte de poner en peligro la industria, también se corre el riesgo de acabar con la mismÃsima creación. Farré, ni más ni menos que abogado y director de Relaciones Corporativas de la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), en este mismo artÃculo repite, como otros muchos, las estrategias de cercamiento sucedidas en Inglaterra mediante las cuales se criminalizaron las actividades comunales de los campesinos. Como decÃamos, con la excusa de aprovechar las tierras y proteger la industria agrÃcola. Desde muchos ámbitos institucionales de la creación, como puedan ser las sociedades de gestión, se recurre a la criminalización de los usuarios por medio de la identificación automática entre cualquier tipo de intercambio de archivos y la piraterÃa, confundiendo usos legales con actividades delictivas, cuando en realidad “No se trata de un proteccionismo que tiene como fin proteger a los artistas. Es, por el contrario, un proteccionismo que tiene como propósito proteger ciertas formas de negocio. Corporaciones amenazadas por el potencial de Internet para cambiar la forma en la que se produce y comparte la cultura, tanto comercial como no comercial, se han unido para inducir a los legisladores a que usen leyes para protegerlos.” (Lessig, 2005: 28)
Para seguir orientándose en la farragosa terminologÃa, lee aquà el texto completo de Natxo RodrÃguez, “Reactivación del procomún”.

