Viento que vaga
Viento que vaga
solitario
por las cálidas aguas del Atlántico,
susurra al cántico de los muelles
donde este barco viejo y futuro
amarre sus maromas.
Acerca
todos sus sonidos
al calor de las antorchas,
haz que
transmitan
sintónicas
sónicas esferas
efusivas
por el aire
siseante del espÃritu.
Canta, toca, grita
el mensaje efÃmero
de lo bueno, rompe
el mal augurio
y su trueno.
Viento que vaga solitario
siente al fin el corazón ardiente de la trova
que empuja la Barca.
(Hay que señalar que éste fue un regalo que nos hizo una buena amiga la noche de su cumpleaños -ironÃas de la vida-, tras el concierto acústico de Benamahoma que a punto estuvo de no ser. Pero fue. Y este poema también fue. Y nosotras se lo agradecemos y aquà lo dejamos para que conste).

