Instrucciones para escribir una demo 4: La Fumata no se qué
(Viernes) Pues eso fue asĂ: uno a los mandos (El Capitán K) y el otro (yo, Alquimista) con mapas antiguos y pergaminos dinámicos venidos del php. Escuchando bombo y pum, y escuchando bombo y pum, y pum y escuchando bombo, y pum… y ahora caja paf, pum, paf, paf, pum, vuelvo al bombo y le quito otra frecuencia y con frecuencia volvĂa al bombo a quitar otra frecuencia y pum-paf.
(Pasados un minuto cuarenta y cinco segundos le dije al Capitán que ese bombo deberĂa tener más cola, a lo quĂ© el contestĂł si querĂa hacer yo la mezcla, jajajaj!!! sin duda el Capitán supo decirme lo que querĂa oir porque desde ese momento entendĂ mi funciĂłn de coopiloto)
Y con mucho trabajo y rever se fue arreglando la encantadora, pon esto aquĂ y esto allá y las campanas un poco más altas y el acordeĂłn al estilo Tom Weits y pum que volvĂamos al pum no vaya a ser que no suene como nos guste,…
Sin embargo NaĂŻf eran tierras conocidas para el Capitán K y no fue dificil poner todo en su sitio para que el Hammond sonara a lo justo y los vientos ni muy fuertes ni muy flojos… y asĂ hicimos esas rutas que habĂamos programado para el primer dĂa. Y pudimos abrir un corazĂłn de un abrazo.
En el descanso hubo Chawarmita. Y nos vemos el dĂa siguiente, -tráete una cabasa que no se te olvide! Y aparecĂ allĂ al dĂa siguiente (sábado), con la Cabasa y con el Consejero del Rey Medigo que conocĂa las rutas que hoy tocaban y le gustarĂa hacer la travesĂa con nosotros…
Y nos metimos en las aguas más oscuras del Escondite, el bajo contundente hilvanado por el Sastre y de vez en cuando asomaban pulpos gigantes (uy! quĂ© miedo) y nos arrebataban las ideas… y menos mal que allĂ estaba el Consejero aconsejando y poco a poco con lentitud fuimos saliendo de aquel lugar solitario, melancĂłlico, un lugar donde nos encontramos todos de vez en cuando, una vez al dĂa…
La Fumata no salĂa blanca…
Y entre sonrisas, no se sabe muy bien por quĂ© llegamos al calor sabrosĂłn de los Monstruos y eso empezĂł a sonar añejo, pero añejo como nos gusta. Y la cabasa se puso en funcionamiento, y chacachá chacachá, ya verás Colega que esto te gusta… y esos coros cubanitos sonaron como habĂamos soñado hace dos meses cuando comenzamos a ensayar y a proyectar, y las cartas astrales comenzaron a quedar perplejas, y los destinos sonaron como ecos, y los oidos agotados y ya está. Y nos despedimos con un abrazo porque allĂ habĂamos intercambiado algo y nos habĂa cambiado.
madrugada por Gran VĂa,…
No hubo más nada más, nada …
SĂłlo humo blanco,
El domingo fue domingo: silencioso.

Huy, Âżese soy yo? :$ :$ :$
Hay dĂas de no parar, dĂas de estar tumbado en el sofá, y dĂas de estar obsesionado con que algo que llevas meses esperando, salga redondo…
…y yo que lo vea. Que lo oigamos, todos. Seguro que sĂ.
PD: Los domingos son blancos, y los sábados negros.
Hay que ponerte un nombre más barquero, Colega no suena como nos gusta. Por ahora saldrás como Colega en los cuentos, pero ya andaremos algo…
“Pasados un minuto cuarenta y cinco segundos”
jajaja, sin duda los segundos pasan más despacio cuando hay un canal de la consola en modo “solo”, especialmente cuando es el bombo..
jkajajajaja
QuĂ© vidilla más alegre que tiene ultimamente este blog! es una alegrĂa! y que tengamos fumata blanca más aĂşn!!
besos!