Instrucciones para navegar por un sueño (parte I)
Sea constante y machacón, no se conforme: conviértase en un Negro cualquiera. Abra las escotillas, que entre el aire. Insista a pesar de las estaciones, del frÃo de la nieve, del costrocalor del verano, de los impedimentos del idioma que son menos si las ganas y de la desidia que siempre azota. Desgaste las solapas de su móvil.
Planee un viaje. Deje cabos sueltos y otros amarrados, cogidos bien fuertes, que no cedan.
Equivoque el rumbo justo dos dÃas antes, rompa cuerdas y no baile. No baile.
CobÃjese entre amigas, que den calor, valor, sudor y coraje. Pida unos caracoles o gambas plancha y úntelos bien con té de hierbas o cerveza.
Invente una frase en italiano y verá cómo aplauden. Ahora sÃ: baile. Mézase con el cuerpo del barco. Déjese llevar por el sueño. Nunca despierte…

(Si estuviste presente en este sueño, completa la fórmula maestra…)

Fue un concierto estupendo. La gente que no os conocÃa lo flipó. Estaba repleto. Y la todo el mundo se lo pasó muy bien con vosotros. Pienso que sois bastante mejores que el grupo que teloneásteis. Cuanto menos, vuestra música es bastante más original y dice bastante más. Se ve que hay caliá
Una vez allÃ, con todos los aparejos bien sujetos y colocados, dirÃjase al escenario, escuche y sonrÃa. Súbase allà con el resto de la tripulación y disfrute mirando al mar (Mediterráneo, claro) y sus oleadas de AllegrÃa.
Salte, baile y sude con las olas. Sueñe.
Vuelva corriendo como buen grumete a las alturas, divise recuerdos futuros y guárdelos en la caja de plástico que lleva sus nombres. Grite “Tierra!!” al divisar el siguiente tema y vuelva a mojarse al bajar, separando cuerpos vivos.
Apriete varias veces el gatillo del arpón hasta conseguir una buena presa. Déjese ahora llevar por la brisa y sonrÃa aún más, relajadamente, con las demás.
Descanse a gusto en un camarote acogedor, superando lo improvisado.
Agradezca.