Crónica (tarde pero bueno): concierto de LBS en el CEULAJ de Mollina, Málaga, 17 de mayo de 2008.
19.40: Llegada a Mollina y puesta en contacto con nuestra persona de Ãdem, Mª José, que en todo momento se muestra más apañá que las pesetas. El segurata del CEULAJ nos ve cara de niñas buenas y nos deja pasar sin problemas. Reconocimiento del terreno, del escenario, habitaciones, comedor y demás ubicaciones. El cielo amenaza con jugarla. Ya lo hizo ayer…
??.??: Comienzan las pruebas de sonido. El Negro toca con insistencia el bombo, pero la tribu no acude. El Negro toca la caja, pero la tribu no acude. Quien sà que acude es un amigo que se empeña en tocar la guitarra. Alquimista no cede. Amigo no ceja en su empeño. El Escucha le explica la movida y que el instrumento ni a su madre. Amigo no ceja, Alquimista no cede. El Negro toca los aéreos, pero la tribu no acude. La Herrera forja las armas, máxima concentración en cada fundido de acero, en cada golpe de forjado. El Negro toca el goliat, pero la tribu no acude. Como comienza a anochecer unos ubican las cosas en las habitaciones, otros siguen llamando a la tribu, aunque no acuda. El equipo de apoyo afina en cada una de sus labores. Al final el Negro se cansa y deja al Sastre, a ver si asà sà que sÃ. Pero no, la tribu no acude. Probamos con el resto de las cuerdas y las voces y los vientos. ¡Rápido, rápido, que nos cierran cocina y comedor! Prueba veloz y la Herrera que coloca todo en su sitio, fugaz cual destellada del martillo contra el acero incandescente. Llega el resto de la familia barquera, un beso, un abrazo, qué alegrÃa volver a vernos, y corriendo a los micros y prueba concluida, que hay que comer.
22.00 aprox.: Conseguimos entrar justo antes de que cierren. El equipo de apoyo se encargó de la logÃstica y las bandejas. Todo riquÃsimo y las carrozas en el garaje y los caballos en la cuadra, mientras el HermanÃsimo ameniza la velada con algunos chistes malos que hacen reÃr a duras penas y el Negro se recupera tomando dos tazones de sopa: perdió la vida llamando a la tribu durante la tarde. La Herrera roba un trozo de coliflower y sin más dilación el Loco del Sombrero ya se ha puesto la corbata de las grandes ocasiones. Todo puede empezar. Pero no empieza. La tribu no llega, y eso que ya la música suena como reclamo, y los vientos mientras, ensayan cantándoles a las rosas y al césped. La tribu no acude. ¿Cuál era la hora acordada? Llega la sangrÃa. Ahora parece que sÃ. ¿Tocamos ya o qué? Se ven botellas escondidas moviéndose entre la gente. Espera a ver si…

23.30 aprox.: El personal se sube a las tablas. Hay que empezar. Son pocos en la tribu, pero son. Y vamos a por ellos.
La cosa fluye, el sonido es bueno, y la tribu poco a poco, al olor de la sardina (de la sangrÃa) se va acercando, cada vez más, y se va entregando. Al llegar la parte más lentita, Ãntima y agustica, se hace la oscuridad. Nuestra Herrera está en todo y, a modo de apagón, nos ha acercado a la tribu. Su calor nos llega al escenario y hay que quitarse la ropa.

Tras los temas más tranquilos, viene de nuevo la marcha, y en esta parte la gente ya ha perdido el norte y el sur, el este y el oeste. Se baila. Se baila mucho. Es un pequeño grupo de gente que se arremolina frente al escenario, pero poco a poco han ido llenando todo el patio. El viento y el frÃo, las nubes, no han podido hacer otra cosa sino huir. Aquà no hay sitio para ellas. Nos despedimos pero no nos dejan: la tribu tardó en llegar, pero llegó y venció. Un par de ellas más. Hay que echarlas: un Banquete de los Monstruos que gusta y nos gusta. Un cuento para despedir la noche. Alguno confiesa ir ya bien calentico. Subimos el termostato con el oso pon-pon para acabar agradeciendo a todas las personas que allà estaban tan buen rato.

27.34???: La interactuación sigue bajo las tablas, con la sangrÃa, con lo que no es la sangrÃa, con los discos yendo y viniendo con los bolis de un lado a otro. Paquito y Bernardo se nos escapan: ¡a ver si celebramos, coños!. Muchas las frases y las dedicatorias. Muchas las conversaciones con unas y otros. ¿Te traigo un argo? El Loco se escapa. La polÃtica, como en toda conversación que se precie de tal. ¿Y la Pepacola? Huelva, hermana del oeste. No sé, a mà me gusta asÃ. Mª José, todo perfecto. Y a seguir celebrando. ¿Pero dónde estabas, gachón? Y entre lo uno y lo otro, algunos miembros de la tribu se fugan a seguir la fiesta, pero el resto aguantamos a pesar de las chirigotas de madrugada. Y poco más. Y cada vez más oscuro. Asà que mejor vámonos a la cama.
09.30 aprox. del dÃa después: amanecemos con más sueño que hambre. Pero hay que correr. Una primera avanzadilla se escapa con los bártulos y mortifica a sus tripulantes con cuentos imposibles. El resto llenamos el buche antes de salir para casa. La tribu ha madrugado y se prepara para una magnÃfica sesión de recensión antes de volver. Quedamos en hablar pronto. Un placer. Y hasta la próxima.
p.d.: como casi siempre, a la cámara, Flor de Sueño. Gracias.

Como en este grupo hay más de seis artistas de palabra ya no se a quién felicitar por esta rica postal de pasado. Muuuuuu bonito dijo la vaca gusanito.
Esto tiene la tramilla y el pespunte de diestro sastre.
Qué bello!
Qué rwico!!! asà pasó y asà se lo hemos contado. Calcao picha!
Qué buen rato!
Qué buena música!
Qué forma de bailar y bailar y bailar…
Espero poder repetir pronto, el movimiento de la música prÃstina, y si es por la parte de la hermana occidental, mejor.